viernes, 5 de agosto de 2011

Hacer una huerta organica

Para muchas personas es un auténtico placer cultivar sus propias verduras y hortalizas. Constituye una actividad gratificante, saludable y útil 100%. Obtienes productos frescos y sabrosos, incluso más que los que compras en las tiendas. Es una gran sensación cultivar para el consumo propio.


¡Nunca tengas prisa! Las prisas no son buenas en la huerta.



El huerto, si está bien organizado, ya sea en hileras o en macizos geométricos, conjugará belleza con utilidad. Hoy hay muchos jardineros que no confinan el huerto al último rincón, sino que lo integran en el jardín con las flores creando un todo artístico y armonioso. Por ejemplo, algunos detalles:
  • Los arcos decorativos pueden soportar parras, kiwi, judías,...
  • Los frutales se pueden guiar pegados a la pared, en espaldera, a modo de trepadora.
  • También hay cultivares de hortalizas decorativos como la lombarda, la col escarlata, la alcachofa de hermoso follaje gris plateado,...
DIMENSIONES
Asigna al huerto una superficie del jardín. Te doy unos datos orientativos:
> 12 m2 (una parcelita de 3 x 4 metros) es un mínimo para tener un huertecito.
20-25 m2 está bien si te limitas a producir verduras de ensalada para la primavera y el verano.
40-50 m2 para obtener verduras todo el año.
80-120 m2 para cubrir las necesidades de una familia de 3 personas.


• Un huerto pequeño no permitirá plantar árboles frutales (aunque hay variedades de poco vigor) ni tampoco especies que requieran mucho espacio, como las sandías, melones, calabazas...
• Los huertos pequeños tienen la ventaja de que se pueden llevar con menos trabajo y se presta más atención a cada una de las hortalizas.
• Si no dispones de terreno, utiliza una terraza o un patio para el cultivo de verduras en macetas, jardineras u otros recipientes. Es una alternativa perfectamente válida. Hoy se ven en las ciudades cada vez más las terrazas, áticos y azoteas de edificios llenas de plantas.
• Los excedentes de la producción los podrás congelar o bien, almacenar en seco para mantener existencias durante todo el año. Productos como patatas, cebollas o manzanas se almacenan bien en seco.


DISEÑO

1. La planificación debe ser muy cuidadosa para sacarle el máximo rendimiento posible al terreno disponible.
2. Es mejor tener el huerto y las hierbas condimentarias cerca de la cocina.
3. Elige una zona que reciba sol la mayor parte del día. Evita la sombra de los árboles, de los setos altos y de los edificios. Si es necesario, poda las ramas bajas de los árboles de alrededor.
4. En un lugar con poco sol (menos de 4 horas), sólo podrán cultivarse algunas hortalizas como lechuga, espinaca o perejil.
5. Protege el huerto del viento levantando cortavientos (setos, vallas, muros...). De esta forma se aisla del viento frío, fuerte o seco.
6. Los cortavientos es mejor que sean permeables, es decir, que el viento los puede atravesar, a diferencia de un muro que no es permeable y provoca turbulencias al otro lado.
7. Si tienes animales como perros o gatos, la protección del recinto con una valla o seto bajo para impedir su paso es fundamental. Los niños pequeños también pisotean.
8. Haz un pequeño plano en papel del terreno para dibujar la distribución de las distintas variedades a plantar.
9. Las hortalizas se pueden disponer de dos maneras:
  • En hileras: es el método tradicional.
  • En macizos rectangulares, cuadrados, círculos, media luna,... En ambos casos hay ventajas e inconvenientes. En los macizos salen menos malas hierbas que en líneas al no existir un surco de tierra desnuda en medio.
10. Si cultivas en macizos, el centro tiene que ser fácil de alcanzar desde el borde, sin necesidad de pisar el suelo para nada. Para ello, cada era o banda de plantación, tendrá una anchura máxima de 1,2 metros. Se delimitan con ladrillos, tablones o con borduras de plantas, como perejil, orégano, cebollas, aromáticas (santolina, romero o lavanda), boj, evónimo enano,...
11. No siembres ni diseñes muy apretado que luego engaña. Las plantas crecen y se puede convertir en una selva que impida entrar para las labores además de competir entre ellas por el espacio y la luz.
12. Traza caminos suficientemente anchos y cómodos para el paso de las personas y de una carretilla sin tener que ir haciendo "malabarismos"
13. Un invernadero proporciona una oportunidad adicional de ampliar la temporada de cultivo. Es ideal para hacer semilleros. Si puedes, instala uno, tendrás más posibilidades. Sitúalo en un lateral.
14. Reserva otro espacio para elaborar compost. Los compostadoresson unos cajones de madera o unos bidones de plástico en los cuales se echan todos los desechos de hierbas y productos orgánicos del huerto y la cocina. Regándolos, estas substancias fermentan y se convierten en compost, un abono que sirve para enriquecer el terreno.
15. Es mejor no plantar los frutales en la misma tierra de las hortalizas para que no se produzcan competencias entre las raíces de unas y otras por el agua y los nutrientes. Los árboles frutales se deben colocar en una parcela aparte o bien diseminados por el jardín.
16. En climas secos es muy interesante disponer de un aljibe o un tanque en el que se vaya recogiendo el agua de lluvia para regar.


ESPECIES A CULTIVAR
Existe un extraordinario surtido de verduras y hierbas para cultivar. Hoy en día, puedes contar al mismo tiempo con:
- Variedades tempranas, tardías o de media temporada.
- Normales o enanas.
- De crecimiento rápido o de crecimiento normal.
 Mira con frecuencia los catálogos de semillas y compra los cultivares que mejor se adaptan a tu clima, suelo, espacio disponible y a tu paladar. Todos los años salen nuevas variedades.
 Un experto local te puede asesorar sobre las más apropiadas al clima de tu región.
 El suelo que tengas también es muy importante. Por ejemplo, la coliflor no se desarrollará bien en un suelo arenoso y agotado.
 Te recuerdo que junto a las vdes. de hortalizas más conocidas, hay otras más raras y sugerentes: Quimbombó, Chimbolos, Pak choi, Tupinambos, Colocasias, Salfifí, Cacahuetes,... El abanico de especies y cultivares es mucho mayor que lo que se ve normalmente en las tiendas. Experimentar es otro de los atractivos de tener un huerto.
 Con una planificación adecuada de la siembra podrás disponer escalonadamente de verduras frescas gran parte del año.


CULTIVO DE HORTALIZAS: ROTACIONES
Generalmente, la huerta se divide en varias zonas o parcelitas (3 ó 4), llamadas hojas o eras. Cada hoja se destina a un único cultivo o a varios juntos con parecidas exigencias y se van rotando para no cultivar siempre en el mismo terreno las mismas especies.

 Con esta técnica se consigue 2 cosas:
1. Evitar en parte el aumento de plagas y enfermedades del sueloespecíficas para cada grupo de tanto repetir esas especies en el mismo suelo. Si falta el huésped, se irán extinguiendo los parásitos. Aunque no es perfecto, puesto que las plagas y hongos del suelo pueden desplazarse de una parcelita a la otra y resistir muchos años.
2. Otra ventaja de rotar hortalizas es que las Leguminosas (judías, habas y guisantes) fijan Nitrógeno atmosférico por medio de nódulos en sus raíces, dejándolo disponible para el próximo cultivo y enriqueciendo de este modo el suelo. Cultiva las hambrientas de N como coles, patatas o espinacas después de las leguminosas.



• Algunos cultivos se siembran una vez al año (nabos y coles de invierno) pero otras, como lechuga y rábanos, se pueden hacer sembrados repetidos para tener todo el año.• Calcula que la mayoría de las parcelas sólo producirán 2 cosechas anuales.
• A mediados de primavera es tal la cantidad de especies que se pueden plantar que hay que evitar quedarse sin espacio para el resto del año, así que lo mejor es contenerse. Calcula cuanto tiempo ocupará cada una y cuando quede libre siembra una distinta para obtener otra cosecha.
• Muchas veces la climatología del año hace cambiar los planes. Se flexible.
• Te propongo el siguiente diseño de huerto: crea 4 zonas para cada grupo de hortícolas. Las 4 parcelitas si las quieres hacer tipo macizos pueden bordearse con ladrillos, tablones o con borduras de plantas, como perejil, orégano, cebollas, aromáticas (santolina, romero o lavanda), boj, evónimo enano,... Si dispones las plantas en líneas, no hacen falta estos bordes

EL SUELO PARA CULTIVAR HORTALIZAS

Conocer el suelo siempre es muy importante. Vamos a ver las características principales en relación al huerto y cómo se puede mejorar de cara al cultivo de hortalizas.
Lo mejor que se puede hacer es aportar materia orgánica, tanto al iniciar a cultivar una tierra como año tras año. 
Entre los abonos orgánicos tenemos:estiércol, mantillo, compost casero, turba, guano, humus de lombriz, etc..
 Que sea rico en nutrientes minerales (Nitrógeno, Fósforo, Potasio, Manganeso, Hierro,...).Mejora: aporta materia orgánica y/o fertilizantes minerales. El tipo de vegetación espontánea que allí crezca da una idea de la riqueza en nutrientes. Por ejemplo, si ves Ortigas, es buena señal, es que es rico en elementos fertilizantes.
 Que sea capaz de retener agua y nutrientes. Los suelos arenosos retienen poco, pero con fertirrigación (abono disuelto en el agua de riego) se suelen considerar buenos para horticultura.
 Que tenga un buen drenaje. Mejora: aporta materia orgánica y si es necesario, añade además arena de río, instala tubos de drenaje y da pendientes al terreno para que no se formen charcos. Otra opción es cultivar sobre macizos elevados 50 cm. de obra hechos con ladrillos o con tablones de madera.  Cuyo pH está entre 5,5 y 7, es decir, el 80% de los suelos. Si fuera un pH por debajo o por encima de estos valores, debes corregirlo.
 Que no esté infectado por hongos, nematodos o gusanos que viven en el suelo.
Los suelos arenosos se calientan con rapidez en primavera y son ideales para cultivos tempranos de hortalizas.
El problema en estos suelos es que hay que darles cohesión para que retengan más agua (son secos) y para que retengan también elementos nutritivos (son arrastrados al subsuelo con el riego y la lluvia).

Para conseguirlo, lo mejor es aportar turba a razón de 0,5-1 Kg. por m2 o estiércol, de 3 a 5 Kgs./m2 y mezclar con la tierra.
En suelos ligeros, los cultivos de espárragos, espinacas, zanahorias, perejil, patatas, tomates, son los más adecuados.
 Suelos arcillosos
Los suelos arcillosos (el otro extremo) tienen dos inconvenientes:
1. Tienen tendencia a encharcarse, lo cual pudre las raíces.
2. Son difíciles de trabajar por la masa pesada.
Positivo es que son ricos en nutrientes para las hortalizas.
Se mejora, al igual que los suelos arenosos, incorporando materia orgánica para aumentar su fertilidad (estiércol, 10 Kg./m.2 y turba). También es muy buena la arena de río.
En terrenos pesados irán bien los cultivos de habas, guisantes, col, coliflor, así como algunos árboles frutales: manzanos y ciruelos. El espárrago puede dar amargor. Para hortalizas de raíz NO son buenos.


¿Cómo se mide el pH?
1. Puedes llevar a analizar la tierra a un laboratorio de suelos, es lo mejor, pero no se suele hacer a nivel jardín particular.
2. Usar unos kits económicos que traen unos reactivos para echar a una muestra de tierra y comparando color sabes el pH. El pH puede ser ácido, neutro o alcalino. Si es alcalino, lo más probable es que contenga mucha cal (suelo calizo).

3. Coger un poco de tierra, echarla en un vaso con agua destilada, remover bien y al cabo de un rato introducir en el líquido una tira de papel o de cartón indicadora de pH (venta en farmacias, por ej.). Según el color que tome tendrás si es ácido, neutro o alcalino.
4. Verter vinagre, “Sulfatán” (producto de limpieza) o ácido clorhídrico diluido sobre una muestra de tierra. Esto ofrece una buena estimación. Tres situaciones
  • Si la efervescencia que se produce es fuerte, se dice que el pH es mayor de 7,5 y el suelo es alcalino o calizo.
  • Si la efervescencia es pequeña, el pH rondará 7.
  • Si no produce efervescencia alguna (no salen burbujitas) es un suelo de pH neutro (pH 6,5-7) o ácido (pH menor de 6,5).

¿Como corregir un suelo que tiene un pH básico o alcalino (suelo calizo)?



Los suelos alcalinos o calizos (pH elevado) inducen deficiencia de Hierro, Manganeso o Zinc en las plantas.
Si el suelo contiene exceso de cal entonces presentará clorosis, que se manifiesta en las plantas mediante un color amarillento, resultado de la dificultad de las plantas para realizar la función clorofílica. En casos muy extremos se puede emplear quelatos de hierro para que la planta disponga de este elemento.
Se puede corregir el pH alcalino aportanto Sulfato de hierro disuelto en el agua de riego o por los siguientes métodos:







Turba rubia

Aporta TURBA RUBIA SPHAGNUM, que es un material muy ácido (ph=3,5). 1 kg/m2 de turba rubia. A los 2 ó 3 años tendrás que repetir el tratamiento.

Azufre en polvo
* Mezcla los primeros 25-30 cm. de tierra con AZUFRE EN POLVO, que también acidifica bastante. Dosis: 90 grs./m2. Igualmente, a los 2 ó 3 años tendrás que repetir el tratamiento.
Más cosas complementarias que sirven para acificar (bajar el pH):
* Usa abonos acidificantes como el sulfato amónico, el nitrato amónico, fosfato amónico, etc.
* Abona con bastante materia orgánica, por ejemplo, con estiércol, que también acidifica.
Por último, recuerda echar algo más de lo normal de Fósforo y Potasio en estos suelos con pH elevado puesto que una parte se pierde por insolubilización. En un suelo neutro o ácido no ocurriría este fenómeno químico de la insolubilización (no absorbible por las raíces).



¿Cómo corregir un suelo que tiene un pH muy ácido?
Es el caso contrario. Queremos subir el pH.
Se hace incorporando caliza molida ('encalado'). Por ejemplo, la familia de las coles requiere gran cantidad de cal, así que antes de plantar cualquier col vierte en la tierra una dosis de cal para plantas (150 gramos por m2).

'Encalado' de un suelo

De todas maneras, no hace falta echar cal cada año. Si sigues el plan de rotación de cultivos hazlo únicamente en la franja de terreno destinada a coles cada 3 años.
No debe aplicarse simultáneamente la cal con los fertilizantes químicos o los estiércoles por las reacciones que se producen. Estos últimos deben efectuarse el mes anterior o el posterior a la aplicación de la cal.



¿Cómo se desinfecta un suelo?
Cuando un suelo tiene altos niveles de:
  • Hongos: Fusarium, Verticillium, Rhizoctonia, Pythium, etc..
  • Nematodos: son gusanos microscópicos que parasitan las raíces.
  • Gusanos del suelo: gusanos blancos, gusanos de alambre, gusanos grises, alacranes cebolleros, etc..
  • Muchas malas hierbas. 

Hongo de suelo: Fusarium

Gusano de alambre

Nematodo



Se puede y se debe desinfectar previa a la siembra para que no se vea afectado el nuevo cultivo.
Un método ecológico de desinfección es la SOLARIZACIÓN. Se hace así:
Se labra la tierra, se riega abundantemente y se cubre con un plástico de PE o PVC (100-400 galgas) en verano durante 30-60 días. Con esto “cocemos” el suelo y mueren hongos, nematodos y muchas malas hierbas.


HACER UNA HUERTA ORGANICA PASO A PASO
1. Limpia el terreno de hierbas, piedras, palos y todo tipo de objetos extraños.
2. Si las hierbas son bajas, puedes pasar el motocultor directamente e incorporarla al terreno, pero si son altas deberás cortarlas con unadesbrozadora mecánica con disco, recoger los restos y usar todo ese material para elaborar compost (o tirarlo)

3. Riega el día anterior a labrar para que la tierra esté ligeramente húmeda. Si la tierra se pega a los zapatos, espera para trabajarla a que esté más seca y coja lo que se llama tempero, ni muy húmeda ni muy seca.
4. Labra con el motocultor o motoazada o, si se trata de parcelas pequeñas, labra con una simple azada. Si el laboreo lo puedes hacer 2 ó 3 meses antes de sembrar para que se airee la tierra, mejor.




5. Para rabanitos, cebollas, ajos, zanahorias, remolachas, patatas,... el labrar concienzudamente es muy importante.
6. Retira todas las raíces, estolones y bulbillos de las hierbas perennes que vayan saliendo al remover la tierra.

Estolones de Grama

Bulbillos de Castañuela

7. Haz todos estos trabajos por la mañana temprano o por la tarde. Si no tienes costumbre de hacer ejercicios fuertes, tómatelo con calma.
8. Una vez la tierra está labrada y limpia, extiende una capa de 5-8 cm de abono orgánico (estiércol, compost, mantillo comprado en sacos de 80 litros,....) uniformemente por la superficie y entiérralo luego mediante cava o pase de motocultor. Este aporte, repetido cada año, es muy beneficioso desde todo punto de vista. Mantiene la estructura grumosa, el suelo fértil y aireado.

9. Si la tierra fuese muy arcillosa es bueno añadir, además de la materia orgánica, arena de río.
10. El laboreo oxigena el suelo, mejora la actividad de los microorganismos descomponedores de la materia orgánica y facilita el drenaje del agua.

11. Traza las platabandas o haz surcos, según el método que elijas.
12. Tira las líneas de goteo para riego. Mucho mejor si es automático con programador de riego.
13. Siembra las semillas o planta las plántulas producidas en semilleros.
14. A veces, antes de sembrar o plantar, se dispone un acolchado con plástico negro en los surcos. Por ejemplo, en fresas. Esto evita que salgan malas hierbas, que las fresas estén en contacto con la tierra y aumentar la temperatura para obtener cosechas al principio de la estación. Un huerto orgánico tradicional no usa el plástico, sino paja como acolchado.












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